La queja como mantenedora del malestar

Está permitido quejarse. ¿Cómo no? ¿Quién soy yo para decirte cuándo debes (o no) quejarte y de qué? La queja es una forma de expresar el malestar, el desacuerdo, el hartazgo incluso sobre algo, lo que sea.

La RAE define la queja de la siguiente manera:

De quejar.

  1. f. Expresión de dolor, pena o sentimiento.
    Sin.:
    lamentación, lamento, gemido, quejido, llanto, lloro, pena.

por lo que no podemos obviar que la queja es un paso necesario, el primer escalón de poner sobre la mesa algo que necesita ser atendido.

El problema viene cuando la queja es paralizadora, lo que ocurre en numerosas ocasiones. Cuando quejarse se convierte en una rueda de hámster sin salida donde el disconfort solo se hace más grande cada vez. Me quejo sobre todos esos aspectos de mi vida que no me gustan y ahí me quedo, en un vómito de palabras que me alivian aparentemente porque me permiten el desahogo. Pero nada cambia. La realidad sigue sin gustarme, o me gusta todavía menos. Se ha hecho más espantosa de tanto nombrar su fealdad.

Así, poco a poco, la queja se convierte en mantenedora del malestar. Me quejo como "solución" pero solo consigo sentirme peor.

Quejarse un poquito puede ser necesario, hacerlo de manera indefinida es entrar en la rueda de hámster.

¿Qué hacer entonces con aquello que me disgusta? Simplificando, tenemos dos opciones:

  1. Sustituir la queja por el cambio: toma acción y cambia esas partes sobre las que tienes control. Pregúntate ¿qué parte depende de mí? Aunque sea algo mínimo, hazlo. Quizás puedas decir que no a un plan, pedir que se repartan las tareas de otra manera o salir diez minutos antes de casa, por ejemplo.

  2. Sustituir la queja por la aceptación: habrá varios elementos sobre los que no tengas el control y que no dependen de ti. No te queda otra que aceptarlos así. Y ojo, aceptar no es resignarse, es algo muy diferente. Aceptar es dejar de gastar energía en lo que no va a cambiar para ponerla donde sí tienes margen de acción.

No es fácil, pero te animo a probar. La queja desahoga pero no soluciona.


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