No le debes belleza a nadie, ni siquiera a ti misma
La presión estética nos enseña a mirar nuestro cuerpo como un problema a resolver. Pero no le debes belleza a nadie, tampoco a ti misma.
La presión estética nos enseña a mirar nuestro cuerpo como un problema a resolver. Pero no le debes belleza a nadie, tampoco a ti misma.