El ánimo que cae como las hojas en el otoño

¿Te notas más triste con el inicio del otoño? No eres el único ni la única. Para muchas personas, el acortamiento de las horas de luz o la bajada de las temperaturas tiene un impacto real en el estado de ánimo. La luz regula nuestro reloj interno, y cuando hay menos, el cuerpo y el ánimo también lo notan. Además, con la llegada de meses como este, octubre, ya no hay tantos planes como en verano. Parece que todo el mundo va más a lo suyo, en una rutina absorbente.

En el lugar en el que vivo, en Pamplona, el otoño es el paso previo al invierno, y el cielo está de color gris muchas más veces que en los meses de los que venimos. Con ello, el humor puede tornarse también más gris: quizás te sientas más triste, o apagado/a. O quizás simplemente el cuerpo te pida mirar hacia adentro.

Que el ánimo baje un poquito, como las hojas caen de las ramas de los árboles, no tiene por qué ser un problema, siempre y cuando se trate de algo transitorio: una pequeña adaptación entre cambios estacionales, que suele pasar en unas semanas. No pasa nada. Incluso tiene un sentido: tienes la oportunidad de estar contigo mismo/a y reflexionar.

Ahora bien, esto no puede confundirse con la depresión estacional. La depresión estacional es un tipo de depresión que aparece cada año en la misma época, normalmente en otoño o invierno, y mejora con la llegada de la primavera. No se trata de estar un poco más bajo/a de ánimo. La tristeza o la falta de interés están presentes casi todo el día, durante semanas, y suelen ir acompañadas de cansancio, más necesidad de dormir, cambios en el apetito y dificultad para seguir con el día a día. Si te reconoces en esto, puede requerir ayuda profesional.

Y si no, te animo a que aproveches este tiempo para la introspección, para cuidarte, descansar y recuperar energía. Al fin y al cabo, somos parte de la naturaleza, y eso no se puede olvidar.

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